Desgarro
Algo se rompió en su interior. Fue instantáneo, apenas una milésima de segundo, pero pudo notarlo. Sintió cómo todas las ansias por estar junto a aquel chico se evaporaban, abandonando su cuerpo. Cómo la necesidad de mirarle, hablarle, tocarle, cuidarle… presentes los tres últimos días, desde que lo conoció, se esfumaban.
No sintió pena, ni tristeza, aunque era la primera vez que le pasaba. Pero sí un enorme vacío creciendo en su estómago.
Había cambiado todo, y nunca sabría el por qué.
ELLA
¡Plas!
Solo una bofetada siguió a la mirada verde. Y después, un megalítico silencio.
Cuando su cabeza se movía bruscamente hacia un lado, encajando el golpe, el tiempo se detuvo, y en una lúcida milésima de segundo la cadena de acontecimientos, que habían desembocado en aquella sonora bofetada, se precipitaron en un pase privado dentro de la sala de su cerebro.
El primer cuatrimestre. Día uno, día dos, día tres… Leer más…
Santaflow
- Mira quien es, tía.
-¿Quién?
- Ese, joder. El que está apoyado en el fondo del vagón, el del plumas rojo.
- ¿Es un amigo de estos raros tuyos?
- ¿No es el Santa?
- ¿Quién?
- Santaflow tía, el de Desterrados.
- ¡Qué va a ser!
- Lo es.
- ¿Qué dices? Que no lo es, ni en el blanco de los ojos se parecen. Estás cegato – le contesto.
A veces Héctor puede ser un poco pesado. Yo siempre soy muy borde. Me quedo mirándolo mientras observa el final del vagón, entrecerrando los ojos para afinar su vista. Le pellizco la cara interna del brazo para traerlo de vuelta de la inopia. Fuerte. Él grita y todos nos miran por un instante. Sonrío. Leer más…
.:: Mientras Efi no llega ::.
Mientras Efi no llega es un conjunto de relatos, de corte gótico, cuyo hilo de unión es la interacción entre dos esencias (Exi y Con) y los seres del universo. Aún no se cuantos relatos conformarán la obra completa por lo que lo publicaré como un serial. De momento os dejo con la primera parte.
Esta recopilación está dedicada a mis dos primos pequeños, Levi y Simón.
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Los cuatro puntos cardinales de la llanura Serena se extienden hasta el infinito. Un infinito recto, sin las curvas de un cuerpo celeste esférico. Un infinito eterno y lineal que ningún ser humano puede o podrá imaginar jamás. Leer más…
.:: El baile de las motas de polvo ::.
“Te odio.”
Lo pensó pero no lo dijo. La observó acurrucarse en el sofá, envuelta en la manta de cuadros verdes que ni siquiera había desdoblado del todo. El sonido de su llanto, desgarrado y amargo, “sobreactuado”, le llegaba levemente, amortiguado por la lana. No podía ver su cara, pero podía imaginarse incluso el recorrido de sus lágrimas. Sabía que él llevaba razón, y que defenderla llevaría a días de morros y silencios incómodos.
Se mordió la lengua. Una vez más. Juró no volverlo a hacer.
Después la cogió en brazos para llevarla a la habitación y cubrirla de besos.




