Skip to content

.:: Ya no somos los mismos ::.

20 abril, 2010

I think I had a dream, I dreamed I was alone. I just wanted to be with someone, anyone, to stop feeling like that.
(Creo que tuve un sueño, soñé que estaba sólo. Solamente quería estar con alguien, con quien fuera, para dejar de sentirme así.)

Tidus – FFX.

Dos días antes se podrían resumir en un móvil fuera de línea, treinta y dos llamadas perdidas y un mensaje simple y contundente: “No me llames significa no me llames”.

El día anterior, demasiado alcohol, un fin de semana lleno de hipocresía para ella y demasiadas cosas que decir para él. La guinda, una frase que él se arrepintió nada más pronunciar “Siempre soy el segundo plato”. Un empujón, gritos enfrentados, escándalo en lo oscuro a las seis de la mañana en un edificio tranquilo.

A las seis y media de la mañana del lunes, ella salió de casa con paso decidido y la frente alta, autoconvenciéndose de que era lo mejor. Él condujo a su encuentro consciente de que aquellas ruinas eran irreparables. Pero todas las historias necesitan un final. Aparcó en Pintor Rosales, y subió Marqués de Urquijo raudo, con las manos en los bolsillos y la cabeza gacha, se le escapó inconscientemente una sonrisa cuando la vio.

Se sentaron en la mesa más apartada de aquel pequeño bar, pidieron un par de cafés, distantes al principio, en silencio, evitando todo tipo de contacto. Y lo que ella tenía previsualizado como una conversación que acabaría con un escándalo, se quedó en confesiones susurradas. Al fin, año y medio más tarde, las cartas sobre la mesa. Él quería enamorarse, pero ella no le dejaba. Ella buscaba un poco de cariño en una persona en la que veía todo aquello que hace años la hizo sufrir, y no quería repetirlo. El juego se había alargado demasiado. Sonrisas tímidas afloraron, sinceras y avergonzadas. Salieron del bar y pasearon juntos un rato, alargando de nuevo el adiós definitivo.

En el portal de ella, se encendieron un cigarro. “Sé que duele, pero será lo mejor para los dos”. La separación. Definitiva, obvia, cruel. Ella piensa que hiriéndole le salvará. Él sabe que es el final de todo, pero se niega a aceptarlo de momento.

Todo acabó con un abrazo. Cordial pero nostálgico. Ella subió las escaleras despacio. Al fin había acabado. Año y medio de revolcones reducido a una conversación triste y necesaria. Y la vida sigue.

Son las siete y media de la mañana.

Si fuésemos capaces de saber cuándo y dónde volveremos a encontrarnos de nuevo, nuestra despedida sería más tierna.


Anuncios
Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s