Skip to content

.:: Swallow Lane N.º 1 ::.

10 junio, 2010

Joy tenía una oportunidad, realmente la tenía…

Joy llegó a nuestra calle con ocho años. En su antiguo barrio la habían etiquetado de marimacho, porque le encantaban los deportes, sin embargo, aquí, pronto congenió con todos los niños de la calle, sobre todo con Jay.

A los doce años, se apuntó al equipo de natación del instituto, y cambió al grupo de chicos por Brook, que se convirtió en su mejor amiga. Pasaban el día juntas, y no tardaron en comenzar a hablar de chicos. Joy creía estar enamorada de Dylan, que vivía en el número diez de Swallow Lane. Aprovechando que durante el décimo quinto cumpleaños de Brook, los padres de Joy no estarían en casa, decidieron montar una fiesta. Joy consiguió el primer beso de su vecino, pero le supo a cerveza y a cenicero, no se dio cuenta de que Brook la observaba pensativa, apoyada el marco de la puerta. Cuando terminó la fiesta, Joy encontró a su amiga llorando en la habitación, intentó consolarla, secarle las lágrimas, y entonces Brook la besó. A diferencia de los besos de Dylan, los labios de Brook eran dulces, cálidos, y Joy se volvió adicta. Decidieron no contarle a nadie que estaban enamoradas.

Pocos meses después, Joy recibió una carta del Centro de Alto Rendimiento Deportivo, donde podría seguir estudiando y entrenarse para llegar a ser una nadadora profesional. Las dos se despidieron entre besos y lágrimas, y prometieron amarse a pesar de la distancia. Se escribían dos veces por semana, Joy de sorprendía de que varios chicos tontearan con ella y se lo contaba a Brook, que decía que la echaba de menos. La última carta que Brook escribió, le explicaba a Joy que todo lo que había pasado entre ellas era un error, que realmente no la amaba, había estado confundida, pues a ella le gustaban los hombres.

Joy encajó el golpe de la peor manera, por despecho comenzó a visitar las camas de sus compañeros del centro, necesitaba sentirse querida. Ninguno se negó, las hormonas lo prohibieron. Primero le llegó la fama de fresca, más tarde se enteró de que estaba embarazada. Tuvo que dejar el centro, volver a Swallow Lane. Decidió aislarse del mundo con su dolor. Su hijo, Nate, ya tiene dos años. Joy solo sale para ir a trabajar al bar de la gasolinera. Cada atardecer se le vuelve a partir el corazón cuando ve a Brook despedirse con un beso de Dylan.

Anuncios
Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s